La carrera era un secreto a voces hacía meses y Andrés Manuel López Obrador optó por destapar el juego de la sucesión en julio. Quedan casi tres años para las elecciones de 2024, el Gobierno aún no ha llegado a la mitad de su período, pero el presidente juega a subir o rebajar la intensidad del debate y las especulaciones. En este contexto, cualquier mención es interpretada como un guiño, un gesto o una advertencia. Y el ritmo de esta conversación lo marca el propio mandatario. De Claudia Sheinbaum a Marcelo Ebrard, pasando por Ricardo Monreal, las próximas presidenciales ya son un carrusel de nombres y ante la desarticulación de la oposición todos los focos iluminan al partido oficialista, Morena.
López Obrador agita el juego de la sucesión: del “Sheinbaum es de primera” al “todos son amigos”


Más historias
Sheinbaum reafirma el compromiso de México con la paz mundial ante conflicto en Medio Oriente
Sheinbaum agradece a la FIFA su respaldo a México como sede del Mundial 2026
Cancelan Mundial de Clavados de Zapopan, Jalisco, tras ola de violencia